Ser voluntaria en mi región - Paola Páez
En este día a día que gira cual rueda desbordada, no es extraño que los pueblos en su lucha por ir desarrollándose, se vean enfrentados a desafíos y controversias.
Sin embargo, debemos ser capaces de buscar las formas de consenso y armonía para caminar juntos y lograr las metas propuestas. Es irremediable la necesidad de lograr el anhelado desarrollo económico, cultural y social de las comunidades, generando una pugna entre las herramientas y actividades necesarias para lograrlo (representadas por las empresas) y el impacto global que ello implica (representado por el entorno natural, social y cultural que alberga a la comunidad).
Siento que esa confrontación debería ser minimizada al máximo, fortaleciendo una comunicación empática entre ambos, donde se planteen objetivos comunes y se busquen estrategias para lograrlos, donde impere el respeto recíproco.
Tengo la firme convicción de que las empresas y la comunidad en que se insertan, deben retroalimentarse mutuamente. Nuestra región es fuente rica en recursos minerales, los cuales han sido dispuestos por la naturaleza para ser trabajados por los hombres en su propio beneficio. La extracción de estos, trae consigo la necesidad de recursos humanos que se traduce en empleo para la comunidad y en el desarrollo y sustento de muchos hogares, que con esfuerzo avanzan en mejorar su calidad de vida.
Como seres humanos debemos lograr el máximo de planificación, coordinación y colaboración entre todos, para que de esta forma, pequeñas, medianas, grandes empresas y la comunidad puedan crear y fomentar planes de trabajo y apoyo conjunto para lograr el desarrollo sustentable y armonioso de los pueblos.
El área de responsabilidad social de las empresas, se enfatiza en lograr con la comunidad actividades que vayan directamente en beneficio de ellas. Esto traducido, por ejemplo en mejorar su entorno ambiental, su calidad de vida, resaltar y proteger sus costumbres y cultura.
Como parte de la comunidad y consciente de las múltiples necesidades que tienen algunos sectores, considero imperioso fortalecer la red de voluntariados sociales. Siempre hay mucho que hacer y aportar, y el recurso humano es el aporte más valioso para concretar trabajos de este tipo. Estamos dispuestos a entregar de nuestro tiempo y esfuerzo en apoyo de nuestra sociedad, el cual es posible gracias al apoyo de la empresa privada, quienes forman parte de este triángulo solidario, donde junto al trabajo responsable y coordinado de los voluntarios y la participación de la comunidad, unen compromisos y recursos para plantear objetivos y crear estrategias para concretarlos.
Dentro de los trabajos voluntarios realizados en la región, lo logrado en el área salud de las zonas rurales, me dejó una experiencia cargada de momentos emotivos y reflexiones constantes que me ha permitido el planteamiento de nuevos desafíos. En el sector de Alto del Carmen viví momentos reconfortantes.
Cada vez se ha ido fortaleciendo más el voluntariado con las empresas de la zona, destacando entre ellas a la minera Barrick, que ha tomado el liderazgo indiscutido en este sentido, ya que no sólo aporta con recursos financieros, sino que con participación activa de parte de su personal, recurso, sin duda, más valioso con el que cuenta. Tuve el agrado de trabajar junto a ellos y puedo dar fe de su capacidad de entrega en este tipo de actividades.
El trabajo en conjunto es lo más relevante, la mejor forma de apoyar a nuestra comunidad es entregarles herramientas que puedan ser usadas por ellos mismos para satisfacer parte de esas necesidades y sueños. Les otorgamos en esa ocasión educación en salud, resaltando aspectos como la prevención y promoción, para que la misma comunidad sea participe de su propio autocuidado.
Es relevante para mí que las empresas se comprometan con las comunidades, tomando en cuenta lo que éstas requieren, y así optimizar los recursos que ambos tienen para lograr los objetivos trazados, sumando además el compromiso serio de los voluntarios que vienen a articular la planificación final de una actividad.
Como lo expuse anteriormente, es lo que se ha realizado junto a la empresa Barrick. Con ellos se destaca el trabajo con y para las comunidades de la región, con resultados que van más allá de una mera meta cumplida, es el esfuerzo mancomunado, la retroalimentación basada en la comunicación empática y clara, la entrega de voluntades y energías canalizadas para dar fe y testimonio de que somos una región que puede trabajar unida en su avance, en el logro de sus necesidades y fortalecimiento de sus potenciales.
Las empresas son necesarias, son parte de la comunidad y de su desarrollo. El trabajar con ellas en voluntariados sociales, ha sido una rica experiencia personal que me apasiona y me motiva, demostrándome que el deber es tanto de ellas, como de nosotros, los habitantes de estas hermosas tierras.
“Construir juntos para convivir mejor, convivir mejor para seguir construyendo juntos”
Biografía
Trabajó durante el 2008 en el área de Salud en Perú para el consultorio rural de Rinconada, en el Hospital Clínico Docente de Trujillo y realizó una pasantía voluntaria en este mismo hospital.
Ha sido voluntaria social y gestora cultural en Atacama. Durante sus estudios ha trabajado como Secretaria de Cultura de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Atacama y ha sido Presidenta del Centro de Alumnos de la Carrera de Enfermería en esta misma Universidad. Actualmente está cursando quinto año de Licenciatura en Enfermería.
Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor de la nota y no son necesariamente compartidas por Barrick.


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